martes, 27 de diciembre de 2011

50º aniversario de 'El Cid'

 Ayer lunes 26 de diciembre publiqué en El Correo de Burgos un artículo sobre el 50º aniversario del estreno de la superproducción de Samuel Bronston 'El Cid', dirigida por Anthony Mann y protagonizada por Charlton Heston y Sofía Loren. Os dejo el texto:

Medio siglo cabalgando por las pantallas
La superproducción de Samuel Bronston ‘El Cid’ cumple 50 años

Desde el nacimiento del cinematógrafo todos los países han querido llevar a la pantalla las vidas y milagros de sus figuras históricas o literarias, ya sea por razones divulgativas, artísticas o propagandísticas. En España, la figura del Cid Campeador estuvo en el punto de mira de los artistas fílmicos desde el cine mudo. Uno de ellos, Benito Perojo, quiso rodar un filme sobre don Rodrigo a partir de un texto de Jacinto Benavente. En los cincuenta, a rebufo del éxito del cine histórico americano, el director Rafael Gil y el productor Cesáreo González pusieron en marcha otro proyecto pero la empresa era demasiado costosa para la modesta industria nacional.  Al final tuvo que ser un productor venido de Hollywood quien hiciera real ese sueño patrio y de cuyo estreno se cumplen 50 años mañana martes: la película El Cid.
El productor del largometraje, Samuel Bronston, era consciente de que la película que iba a rodar supondría un punto de inflexión en su trayectoria. Y que el personaje de don Rodrigo Díaz de Vivar era todo un mito en el pueblo español, por lo que el tratamiento que diera su cinta al Campeador podía herir ciertas sensibilidades. Así que organizó toda una calculada operación de marketing alrededor del proyecto, con la inclusión de nombres muy respetados del país para defender la película. Logró, entre otros, el favor de Ramón Menéndez Pidal, máxima autoridad sobre el Cid, que aun admitiendo que el guión contenía varios anacronismos y que los elementos legendarios superaban a los históricos respaldó la visión general que se da en el filme de la figura cidiana.
Para dirigir la película se optó por Anthony Mann, un realizador con gran prestigio en Hollywood pero que no pasaba por sus mejores momentos. En 1959 había sido despedido del rodaje de Espartaco por su protagonista y productor, Kirk Douglas, entregando la dirección a Stanley Kubrick. Más tarde estrenó Cimarrón, un filme del oeste con un gran reparto que no cumplió las expectativas. Pero Bronston sabía de su valía, y sus conocimientos de los «códigos del western» le convertían en un excelente candidato para dirigir una película medieval con un indudable aroma a película de vaqueros.
Anthony Mann era un personaje muy conocido en España, y no sólo por sus películas. Por aquella época el cineasta estaba casado con Sara Montiel, todo un mito del cine y la canción. A Tony, como la actriz manchega llamaba a su marido, lo conoció en el rodaje del filme estadounidense Dos pasiones y un amor (1956). Al comienzo de la preproducción de El Cid se llegó a hablar de Saritísima para encarnar a doña Jimena, pero los productores que la tenían contratada en exclusiva no se lo permitieron.

Un anecdotario infinito
Una superproducción de estas características, con un colosal presupuesto (12 millones de dólares) y una marabunta de personas trabajando alrededor de dos grandes estrellas del cine, produjo una enorme cantidad de anécdotas. Desde el frío que tuvo que soportar el equipo durante la grabación en la Sierra de Guadarrama en pleno invierno hasta la entusiasta intervención del ejército español en las secuencias de batalla.
La pareja protagonista también generó un puñado de historias que corrían como la pólvora entre el equipo de El Cid. Se rumoreaba que entre Charlton Heston y Sofía Loren la relación era poco fluida. El intérprete acabó pensando que la esposa del Campeador fue encarnada «por una estrella y no por una actriz». La italiana por su lado acusaba a Heston de huraño y tosco en el trato. Parece que no hubo tanta ‘química’ entre los actores como entre los auténticos Rodrigo y Jimena...
Además Heston discutía constantemente por el guión, que no le acababa de gustar, y no se sentía compenetrado con el director. Al final del rodaje terminó admitiendo que se sintió mucho más cómodo rodando con Yakima Canutt, director de la segunda unidad y realizador de las secuencias de acción del filme, que con el propio Mann. A pesar de estos problemas Heston completó una de sus mejores interpretaciones de su dilatada carrera empuñando la Tizona del Campeador.
Por su parte Sofía Loren no permitió que envejecieran su rostro como a su compañero protagonista. La acción de la película transcurre durante veinte años y era necesario reflejar en las caras de los personajes el paso del tiempo, pero la actriz romana permanece joven todo el filme, irradiando una luz inigualable. También sus retrasos a la hora de llegar al set de rodaje eran muy comentados, lo que acrecentó tu fama de actriz excepcional pero bastante indisciplinada.

El estreno y la visita de Heston
El Cid se estrenó en Madrid, concretamente en el cine Capitol de la Gran Vía, el 27 de diciembre de 1961. Al acto acudieron sus principales protagonistas, así como autoridades y personajes de renombre de la época. La película llegó a Burgos días después, y Charlton Heston, que había prometido su presencia en el estreno, no pudo acudir por tener que atender otros compromisos.
Pero el actor se resarció de aquella deuda visitando la ciudad en abril del 62, no quería volverse a Estados Unidos sin conocer la tierra que había visto nacer a don Rodrigo. Junto a su familia y de la mano del alcalde Honorato Martín Cobos realizaron un completo paseo por la capital, visitando los lugares más emblemáticos de Burgos, siempre perseguidos por una masa de periodistas y ciudadanos que querían ver de cerca a la estrella.

Producciones Bronston, ¿dígame?
Estrenó una serie de cintas con un decidido sentido del espectáculo y la calidad
Cansado del gran control que tenían las ‘majors’ -las grandes productoras de Hollywood- y las distribuidoras sobre sus películas Samuel Bronston abandonó Estados Unidos y emigró a Europa, instalándose en España para desarrollar sus nuevos proyectos cinematográficos. Nuestro país le ofrecía un buen número de ventajas que no supo desaprovechar: bajo coste de la mano de obra, apoyo institucional, muchas horas de sol y una enorme variedad paisajística y patrimonial para rodar esas historias épicas y monumentales ‘marca de la casa’. Teniendo como espejo los míticos estudios Cineccità de Roma el productor levantó 1959 un grandioso complejo en la localidad madrileña de Las Rozas, donde se construyeron algunos decorados colosales para sus filmes.

Persiguiendo la excelencia
En muchas ocasiones se acusó a Samuel Bronston de ser un cineasta despilfarrador, que gastaba ingentes cantidades de dinero en partidas de la producción que no reportaban gran beneficio a la película. Él siempre se escudaba en «la búsqueda de la excelencia», en todo momento deseaba trabajar con los mejores medios, los técnicos más cualificados y los actores de mayor éxito del momento. Y a fuerza que lo consiguió, hacer un repaso a las fichas técnicas de sus películas es toparse con algunos de los nombres más célebres de la época dorada del cine americano.
Algunos de estos profesionales llegaron a los estudios madrileños ‘rebotados’ de Hollywood. Unos no pasaban un buen momento dentro del gremio y otros huían de la persecución del senador McCarthy y su ‘caza de brujas’. Esto hacía contar al productor con grandes técnicos a un costo mucho menor.
Tras unos fructíferos años rodando en España películas como Rey de Reyes (1961), La caída del Imperio Romano (1964) o la propia El Cid Bronston tuvo que cerrar sus estudios tras el ruinoso resultado que supuso El fabuloso mundo del circo, dirigida por Henry Hathaway y protagonizada por John Wayne, Claudia Cardinale y Rita Hayworth.


Arte, luz y música para exaltar la leyenda cidiana
Bronston reunió a un grupo de grandes profesionales para hacer la película
Contar con los mejores medios y los técnicos más prestigiosos era uno de los principios de Samuel Bronston Productions. Para inventar la luz del medievo se contrató a Robert Krasler, director de fotografía de filmes míticos como El tercer hombre (Carol Reed, 1949). En la segunda unidad estaba Manuel Berenguer, uno de los mejores operadores de la historia del cine español.
Otra de las señas de identidad de los filmes del productor era la espectacularidad de sus decorados. En El Cid los responsables de la dirección artística fueron Veniero Colasanti y John Moore, que realizaron un admirable trabajo reconocido con una candidatura a los Oscar. Tenemos que señalar que en su equipo había dos jóvenes valores del cine nacional que hoy son considerados maestros de la profesión: los directores de arte Gil Parrondo y Benjamín Fernández.

Rózsa pone la música
Uno de los factores más importantes que han contribuido a que El Cid esté entre las mejores películas épicas de la historia es su banda sonora, obra del compositor húngaro Miklós Rózsa. Su carrera musical era de las más brillantes de Hollywood, destacando títulos como Recuerda, Quo Vadis? o Ben-Hur, con la que obtuvo el premio Oscar a la mejor banda sonora y el reconocimiento mundial.
Para crear la partitura de la cinta Rózsa viajó a España con la intención de empaparse del espíritu del héroe castellano, sus paisajes y sonidos. A través del historiador y especialista cidiano Ramón Menéndez Pidal conoció las Cantigas de Santa María, conjunto de más de 400 composiciones en honor a la Virgen recopiladas por Alfonso X el Sabio en el siglo XIII. El músico las estudió con detalle y admiración, y se inspiró en sus melodías para sentar las bases de algunas de sus composiciones para el filme. Además incorporó en otras, las más épicas, una poderosa instrumentación rebosante de fanfarrias y percusiones que imprimieron más vigor si cabe a las imágenes de la película. El propio Miklós Rózsa reconoció con orgullo en sus memorias que la música que escribió para El Cid fue uno de sus trabajos más inspirados y del mismo nivel de su obra más aplaudida, Ben-Hur.

Artículo publicado en El Correo de Burgos (26 diciembre 2011)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La crisis y Goldman Sachs

Ayer me encontré con este texto circulando por la red. Lo firma el profesor de Análisis Económico de la UNED Jesús Rodríguez Barrio. También he visto este texto sin firmar o dudando de su titularidad... Bueno, eso creo que no es lo más importante ahora mismo. El caso es que, según mi modesta opinión, es el texto más clarividente que he leído últimamente sobre la maldita crisis económica y el caos que está generando a nuestro alrededor. Seguro que todo es mucho más complejo de lo que aquí se explica, pero de teorías conspiranoicas nada de nada. Al menos las biografías de los personajes que aparecen no cuentan ninguna falsedad, la interpretación de los hechos ya son cosa del autor. Ahí os lo dejo.


¡Hay qué ver la cantidad de gente que trabaja para Goldman Sachs!

¿Sabéis quiénes son Lucas Papademos (actual dirigente Griego tras la dimisión de Papandreu) y Mariano Monti (ahora al frente del gobierno italiano)?
¿Sabéis quién es Mario Draghi (actual presidente del Banco Central Europeo)?
¿Sabéis lo que es Goldman Sachs?

Goldman Sachs: es uno de los mayores bancos de inversión mundial y co-responsable directo, junto otras entidades como la agencia de calificación Moody's, de la crisis actual, y uno de sus mayores beneficiarios. Sólo a modo de pincelada, en 2007 ganaron 4.000 millones de dólares en operaciones que desembocaron en el desastre actual.

Lucas Papademos: Actual primer ministro griego, tras la dimisión Yorgos Papandreu. No elegido por el pueblo.
- Ex gobernador del Banco de la Reserva Federal de Boston entre 1993 y 1994.
- Vicepresidente del Banco Central Europeo de 2002 a 2010.
- Miembro de la Comisión Trilateral desde 1998, fundada por Rockefeller, lobby neo-liberal (se dedican a comprar políticos a cambio de sobornarles).
- Ex Gobernador del Banco de Central Grecia entre 1994 y 2002. Falseó las cuentas de déficit público del país con la ayuda activa de Goldman Sachs, lo que condujo en gran parte e la actual crisis que sufre el país.

Mariano Monti: Actual primer ministro de Italia tras la dimisión de Berlusconi. No elegido por el pueblo.
- Ex director europeo de la Comisión Trilateral antes mencionada.
- Ex miembro del equipo directivo del grupo Bilderberg.
- Asesor de Goldman Sachs durante el periodo en que ésta ayudó a ocultar el déficit del gobierno griego.

Mario Draghi: Actual presidente del Banco Central Europeo en sustitución de Jean-Claude Trichet.
- Ex director ejecutivo de del Banco Munidal entre 1985 y 1990.
- Vicepresidente por Europa de Goldman Sachs entre 2002 y 2006, periodo en que se realizó el falseo antes mencionado.

Hay que ver la cantidad de gente que trabajaba para Goldman Sachs....

Bien, qué casualidad, todos de la mano de Goldman Sachs. Los que crearon la crisis se presentan ahora como la única opción viable para salir de la misma, en lo que la prensa estadounidense está empezando a llamar "El gobierno de Goldman Sachs en Europa".

¿CÓMO LO HICIERON?

Os lo explico:
Animaron a los inversores a invertir en productos sub-prime que sabían que era productos basura, y al mismo tiempo se dedicaron a "apostar" en bolsa por el fracaso de los mismos. Eso es solo la punta del iceberg, y está muy documentado, podéis investigarlo. Mientras leéis este e-mail se están forrando a base de especulación sobre las deudas soberanas.

Se tiende a querer hacernos pensar que la crisis ha sido una especie de resbalón, pero la realidad apunta a que detrás de ella hay una voluntad perfectamente orquestada de hacerse con el poder directo en nuestro continente, en una maniobra sin precedentes en la Europa del siglo XXI. La estrategia de los grandes bancos de inversión y agencias de calificación es una variante de otras llevadas a cabo anteriormente en otros continentes, se viene desarrollando desde el inicio de la crisis y está desde mi punto de vista está siendo la siguiente:

Hundimos a los países mediante la especulación en bolsa/mercado. Los volvemos locos de miedo a lo que dirán los mercados, que nosotros controlamos, cada día.

Los obligamos a recurrir a préstamos para mantenerlos en Status Quo, o "salvarlos". Estos préstamos están estrictamente calculados para que los países no los puedan pagar, como es el caso de Grecia que no podría haber cubierto su deuda ni aunque su gobierno vendiera el país entero, y no es ninguna metáfora, es matemática.

Exigimos recortes sociales y privatizaciones en detrimento de los ciudadanos, bajo la amenaza de que si los gobiernos no los llevan a cabo, los inversores se retirarán por miedo a no poder recuperar el dinero invertido en la deuda de esos países y demás inversiones.

Se crea un altísimo nivel de descontento social, propicio para que el pueblo, ya sonado, acepte cualquier cosa con tal de salir de la situación.

Colocamos a nuestros hombres donde mejor convenga.

Si os parece ciencia ficción, informaos: este tipo de estrategias están perfectamente documentadas y se han venido utilizando con distintas variantes a lo largo el siglo XX y XXI en otros países, notablemente en Latinoamérica por parte de los EEUU cuando se dedicaban, y se siguen dedicando en la medida que pueden, a asfixiar económicamente mediante la deuda exterior por ejemplo a países de América Central, para crear descontento social y aprovecharlo para colocar a dirigentes afines a sus intereses.

Ahora esto está pasando en Europa, y ya no es que lo haga EEUU, sino que lo hace la industria financiera internacional. Y lo que está ocurriendo bajo la mirada impotente y/o cómplice de nuestros gobiernos es el mayor robo jamás realizado en la historia de la humanidad y a escala planetaria, son golpes de estado, y violaciones flagrantes de la soberanía de los estados y sus pueblos.

Es muy fácil informaros en internet. Decídselo a vuestros amigos, pasad el e-mail a cualquiera que pueda estar interesado, yo que sé. Se nos están comiendo vivos... La gente tiene que saberlo.

Gracias por leerlo.

Jesús Rodríguez Barrio
22 de noviembre de 2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

'El disputado voto del señor Cayo'


El pasado domingo 30 de octubre publiqué en El Correo de Burgos un artículo sobre el 25º aniversario del estreno de la adaptación cinematográfica de la novela de Miguel Delibes 'El disputado voto del señor Cayo'. Este es el texto:

¿A quién va a votar, señor Cayo?
Se cumplen 25 años del estreno de la adaptación cinematográfica de la novela de Miguel Delibes ‘El disputado voto del señor Cayo’

Es difícil imaginar en estos tiempos que corren, donde las campañas electorales se juegan en los medios de comunicación y las redes sociales de internet, que Juan Carlos Aparicio o Luis Tudanca (números uno de las listas al Congreso por el PP y el PSOE de Burgos, respectivamente, en las próximas elecciones) cojan un coche para emular al protagonista de la película que ahora cumple un cuarto de siglo, el candidato Víctor Velasco, para surcar las carreteras de la provincia en busca del voto perdido en pueblos de los que sólo se acuerdan los mapas. Quizá el romanticismo de las primeras elecciones democráticas, celebradas en España en 1977 tras casi cuarenta años de dictadura, llevó a los políticos a dejarse la piel por conseguir el beneplácito de un electorado con ganas de participar en la vida pública. Quizá hoy se ha perdido gran parte de ese idealismo por el camino...
Miguel Delibes publicó en 1978 El disputado voto del señor Cayo, novela que profundiza con sátira en el choque entre el mundo rural y el urbano, representados respectivamente por el señor Cayo -el octogenario alcalde de Cureña, un pueblo donde sólo viven tres personas- y tres idealistas miembros de un partido político de izquierdas que llegan a dicha localidad para dar un mitin. El encuentro entre estos cuatro personajes dejará una huella profunda en sus respectivas existencias.
La adaptación cinematográfica, dirigida años más tarde por el burgalés Antonio Giménez Rico, se presentó en 1986 en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), donde obtuvo la Espiga de Plata. Días después, el 3 de noviembre, se estrenó en Madrid en los cines Conde Duque, Imperial y la Vaguada.
Paco y Cayo
A Miguel Delibes, en un principio, no le pareció apropiada la elección de Francisco Rabal como protagonista. Pensaba que la fama del actor de Águilas iba a eclipsar la humildad y normalidad de Cayo y prefería a un intérprete  menos conocido. Pero, tras ver su trabajo y recordando el gran papel que hizo en Los santos inocentes (Mario Camus, 1982) como Azarías, Delibes descubrió en la mirada de Rabal la fuerza de su personaje, la humanidad del aldeano, la sabiduría de la vieja Castilla... quedando prendado de su actuación y dedicándole un artículo muy elogioso en ABC, titulado La mirada del actor. El escritor vallisoletano finalmente admitió que Paco fue un buen Cayo en la pantalla.
De esta admiración, que era mutua, y de tantos encuentros juntos surgió una buena amistad entre el escritor y el intérprete, llegándose a plantear que Delibes escribiera una biografía del actor murciano. Y aunque Rabal estaba entusiasmado con este proyecto finalmente no se llevó a cabo.
Según cuenta Rabal en sus memorias (Si yo te contara, 1994) antes del rodaje pasó largas tardes con algunos lugareños de Sedano y alrededores para construir a un «Cayo auténtico», aprendiendo a colocarse la boina, a manejar la cachava, a hablar con ese acento castellano tan característico... También pensó mucho en su padre, «buena brújula para acercarse a la figura de un campesino más cerca de la natulareza que de las escaramuzas políticas». Paco Rabal, con más 200 títulos como actor a sus espaldas, siempre decía que Cayo Fernández fue una de las interpretaciones más sinceras y relevantes de su carrera.

Un recuerdo que pervive
Los vecinos de la zona todavía evocan con cariño y nostalgia esas semanas en que el rodaje de El disputado voto del señor Cayo irrumpió el sosiego de sus vidas con su marabunta de cámaras, micrófonos y grandes camiones con material técnico. «¡Mi pueblo va a salir en el cine!», decían con ilusión.
Para los actores también fue un rodaje especial aquella aventura en plena naturaleza. El entonces joven Iñaki Miramón pasó gran parte de la filmación admirando la rotunda presencia y profunda voz de Paco Rabal, todo un mito de cine nacional. Juan Luis Galiardo, el candidato a diputado idealista y solitario, disfrutó de muy buenos ratos con los habitantes de los pueblos donde rodaron, conociendo de cerca esas vidas de campo, gloria y taberna. Y la debutante Lydia Bosch, recién salida del concurso de televisión Un, dos, tres, encontró en sus compañeros de reparto generosos cómplices con los que disfrutar de su primera experiencia cinematográfica.
Ya han pasado 25 años. Y seguimos sin saber a quién votó el señor Cayo, alcalde de Cureña...

Cortiguera, Mozuelos, Orbaneja...
El norte de la provincia fue un protagonista más del filme

Meses antes del rodaje Antonio Giménez Rico recorrió el Valle de Sedano y otras zonas cercanas localizando espacios donde rodar la película, siguiendo las huellas dejadas por Miguel Delibes durante tantos paseos a pie y viajes con la imaginación. Y así se inventó Cureña, un pueblo cuya piel está cosida con trozos de Cortiguera, Mozuelos de Sedano, Huidobro, Orbaneja del Castillo... Luego la magia del montaje cinematográfico nos hizo ver sólo un pueblo para el señor Cayo, su lugar en el mundo.
También en el largometraje podemos ver, con la inevitable melancolía del paso del tiempo, algunas calles y lugares de Burgos capital -como la antigua sede de la CNT en la Flora- y de Poza de la Sal, que en la cinta se llama Martos.

Cortiguera, piedra y zarzas
Parte de la película fue rodada en Cortiguera, pueblo perteneciente a la junta vecinal de Valdelateja. Tesoro de senderistas y lugar mitificado por su estado de semirruina donde parece haberse detenido el tiempo, esta localidad en la que apenas viven dos familias se encuentra muy cerca de Pesquera de Ebro, frente al cañón y al resguardo en una ladera entre grandes árboles, zarzas y maleza rebelde.
Algunos de los rincones más pictóricos de Cortiguera fueron captados por la cámara para el filme: casas blasonadas, vetustas paredes de piedra en ruina, estrechas calles sin asfaltar, el palacio de los De la Fuente Bustamante, joya de la arquitectura civil del siglo XVIII... todos lugares de película dignos de conocer en compañía de su mágico silencio.

Iglesia de San Clemente (Huidobro)

Palacio De la Fuente Bustamante (Cortiguera)

Casa en Cortiguera

Casa en Cortiguera
Página original del artículo en El Correo de Burgos

domingo, 27 de febrero de 2011

Mi audiomatón

Desde principios de este mes de febrero el sitio web del diario El País ha creado un cuestionario sobre música llamado “Audiomatón” en el que cantantes y artistas responden a preguntas sobre sus gustos y ascos melódicos, sobre sus filias y fobias sonoras.
Yo no sé mucho de música, ni soy experto en últimas tendencias ni mucho menos. Y posiblemente mis respuestas no le interesen a casi nadie y que mañana fueran otras diferentes, pero me lo he planteado como un divertimento y ahí va: Mi audiomatón…

Una canción que te pone de buen humor
‘Club de fans de John Boy’, de Love of Lesbian. Me encanta que este grupo no se tome muy en serio a sí mismo y que comparta su buen humor con el público. Este tema lo representa claramente, además de ser un guiño a todos sus seguidores.
Una canción que siempre pinchas el sábado noche
De mis tiempos discotequeros recuerdo con cariño muchos temas, pero diré ‘Así me gusta a mí’, de Chimo Bayo. Marcó a toda una generación y es una canción muy participativa y que enchufa al público. Creo yo…
El disco para pasar la resaca
Buf, no recuerdo mi última resaca… No sé, por decir uno ‘Bushido’, un disco elaborado entre Enrique Bunbury, Carlon Ann, Shuarma y Morti… Serían buenos compañeros para esos momentos, empatizarían bien con mi estado...
Una canción para decirle a una mujer que te has enamorado de ella
‘Wicked game’, de Chris Isaak. A mí me pone le vello de punta, ¿y a ella?
Un tema que usarías para romper una relación
Seré peliculero… ‘Still loving you’, de Scorpions. La escena tiene que quedar de Óscar…
La canción que odias que te guste
Varias de OBK… Son ñoñas hasta decir basta, pero su música y el momento en que entraron por mi oído me engañaron…
Un grupo que te encanta que no te guste
Amaral. No puedo con ellos. La voz de Eva Amaral y su buenrrollismo me irritan. No es nada personal, que conste. Y El Barrio, buajjj...
La última cosa que te ha entusiasmado
El nuevo disco de Juan Perro, ‘Río Negro’. Santiago Auserón es un tesoro para la música en español.
Y la primera que recuerdas que te entusiasmara
Seguramente ‘Thriller’ de Michael Jackson. Tenía 5 o 6 años cuando salió y la ponían constantemente en la radio. También el videoclip (dirigido por John Landis) era emitido en televisión con frecuencia, recuerdo que me daba pánico, tuve pesadillas durante mucho tiempo con la transformación de Jacko en hombre lobo… Además mi hermana Lourdes tenía ese disco en cassette y estaba todo el día oyéndolo. Una gran canción.
La canción más triste del mundo
No sé si triste, pero emocionante… ‘Ágarrate a mí, María’ de Los Secretos interpretada por Antonio Vega. La secuencia de la película ‘Caótica Ana’ (Julio Medem, 2007) es realmente estremecedora. Por decir una, vamos.
La que te hace salir a la calle a comerte el mundo
‘Break on through (to othe other side)’, de The Doors. Todo un chute de energía de dos minutos y medio a cargo de Jim Morrison y sus tres escuderos Manzarek, Krieger y Densmore.
Y la que no puedes parar de escuchar
‘La chispa adecuada’, de Héroes del Silencio. No es una canción, es un himno. Inmortal. Parece que a Bunbury le ardió la sangre y el alma tras romper con Benedetta Mazzini y le salió este tema tan vivo como doloroso, tan auténtico como épico…


sábado, 25 de diciembre de 2010

Bea, Laura, Miranda

Ya ha llovido (y bastante) desde la última entrada, y algunas semanas desde que sucedió lo que voy a contar, pero la vertiginosa dinámica en la que he estado metido en los últimos tiempos no me ha dejado un rato libre para ponerla por escrito. Pues ahora va.

El pasado sábado 11 de diciembre se pudo ver mi querido cortometraje del alma 'Nerea a las seis' en Miranda de Ebro. No era otra ciudad en el mapa ni una proyección más, es la ciudad de la actriz protagonista, Laura Gazpio, y soy consciente de la ilusión que le hizo mostrar la película a sus paisanos. El evento discurrió muy bien, el público presente acogió calurosamente el cortometraje así como el otro trabajo que exhibimos, 'Atroz' (Francisco Álvarez, 2009), un corto que está cosechando muchos premios en las últimas fechas en varios festivales de todo el mundo.

Para mí fue un día muy especial, por muchas cosas... Era la primera vez, conscientemente, que pisé Miranda. El punto medio de mi infancia, entre Haro (en La Rioja, ciudad donde vivía) y Fuentebureba y Calzada de Bureba (los pueblos de mis padres donde disfrutaba de las vacaciones estivales). Y me llevé un pequeño pero buen recuerdo. Así que prometí volver con mi familia en primavera o verano para conocer la ciudad y sentir el Ebro bajo mis pies, esperando que Laura sea mi "cicerone" por sus calles y plazas...

Y cinco meses llevaba esperando volver a tener frente a frente, como Bunbury, a Laura. En todo ese tiempo, que pasa volando, a ambos nos ocurrieron muchísimas cosas, algunas capitales en nuestra existencia. Y creo que casi todas buenas. La mejor: la llegada del Pequeño Darío a mi vida, que tanta ilusión y alegría ha generado en nuestras familias, todo un tesoro para Ana Cristina y para mí que nos gusta compartir con todo el mundo. Con Laura, entre otros…
Para ella ha sido una época de emociones encontradas. Creo que debo de ser un privilegiado por haber estado cerca de Laura en estos meses aunque no la haya visto (se puede estar cerca de alguien si se quiere, la amistad es un sentimiento, no una distancia), y haber compartido las consecuencias (que son inevitables… Otra vez Bunbury, maldito duende que se cuela en mi cabeza…) generadas por nuestros pasos hasta ese 11 de diciembre en el que nos reencontramos fue, para mí, muy emocionante. Porque miré a Laura a los ojos y volví a ver su luz, encendiendo ese ángel que se estaba apagando en los últimos meses. Y porque sentí que tengo en ella una amiga muy especial para siempre, todo un placer y también una responsabilidad.
Ha recuperado la sonrisa, la de detrás de las cámaras… En lo profesional ha iniciado un nuevo viaje cogiendo, como ella dice, un tren que, estoy convencido, la llevará por trayectos más largos y estaciones más importantes. Y no sabe lo que me alegro por ella aunque se lo haya dicho multitud de veces. Y las veces que haga falta… Me encantó volver a verte, Laura, y que días después tuvieras al Pequeño Darío entre tus brazos. Hasta la próxima.

Y Beatriz. La vida, el mundo, Dios, no sé quién, nos debe algo. A ver si podemos saldar la cuenta algún día.
Tras casi nueve meses (desde el 19 de marzo, en el inolvidable concierto en Burgos de Love of Lesbian + Dorian) no veía a mi queridísima amiga Bea, todo un derroche de alegría y entusiasmo allá por donde va. La he declarado hace mucho tiempo “Bien de Interés Personal” y hablar con ella de vez en cuando me sienta muy bien. En la construcción del guión de 'Nerea a las seis', por ejemplo, fueron fundamentales sus comentarios y apreciaciones: me ayudó a que aflorara mi lado femenino en la protagonista, me animó a transitar el camino de la emoción en la historia y desechar otros, me levantó en algún momento de flojera artística en la que caí tontamente... Así que decidí darle un pequeño premio, ganado además con su buen hacer, dándole el papel de profesora de Matemáticas de Nerea en el cortometraje, una breve aparición en la que Bea está fenomenal, Pitágoras mediante.
Bea fue a la proyección de Miranda porque no pudo acudir al estreno de Burgos en mayo y, aunque no fue lo mismo, disfrutamos de una tarde – noche especial. Además tuvimos una interesante conversación en los viajes de ida y vuelta de Burgos a Miranda, metidos en la noche oscura en la N-I entre campos de cereal sin sembrar, gigantescos camiones y pueblos solitarios. También confío en verte muy pronto, Bea. Darío y Ana Cristina también te esperan.

Una última cuestión y que me pone muy contento respecto al corto. Las personas que lo han visto más de una vez me dicen que el último visionado les ha gustado mucho más… Eso me alegra, van conociendo a Nerea y su viaje interior, por el que de una forma u otra todos hemos transitado: la locura adolescente, la amistad, la rabia, el deseo, el amor… Lugares comunes que nos hacen sentir vivos en sus más variopintas vertientes. Estamos de paso, pero que se note...

Tengo que agradecer especialmente la complicidad de Bea y Juanjo (venidos desde Valladolid para el evento), la compañía de la familia de Laura, el apoyo generoso de la Obra Social de Caja de Burgos y del personal del Centro Cultural de Miranda de Ebro. Y a mis compañeros de ECB Gabi y Miguel Ángel que anduvieron por allí.
La velada fue estupenda. Y la guardaré con mucho cariño entre mis recuerdos, esperando que pronto se unan muchos más.
Salud y felices fiestas a todos.
Y sí, lo sé, he vuelto a fusilar el título de la película de Woody Allen…

miércoles, 20 de octubre de 2010

Planeta Mendoza

El pasado viernes 15 de octubre se hizo oficial (que no público, las filtraciones lo habían hecho días antes en todos los medios) el nombre del ganador de la 59ª edición del Premio Planeta de Novela, galardón que lleva consigo 601.000 euros. Aunque los ganadores son tan bondadosos que donan a todos los españolitos el 43% de dicha cuantía... Lo que le quita Hacienda, vamos.
Eduardo Mendoza Garriga, ese el nombre del ganador de este año. Y la obra: 'Riña de gatos, Madrid 1936'. Nacido en Barcelona en 1943, es uno de los autores más leídos y mejor considerados por la crítica de la literatura española actual.


Llegué a la obra de Mendoza por el camino quizá más desagradable y dañino que puede uno transitar a la hora de acercarse a la literatura: un trabajo estudiantil. Recuerdo, por ejemplo, lo incómodo que fue leer 'Los santos inocentes' de Miguel Delibes en 1º de BUP, me pareció una obra áspera e indigesta. Claro, en plena adolescencia la mente está en otras cosas y no en un libro tan adulto... Años después lo releí y degusté con placer la durísima historia de Azarías, Paco el Bajo y la milana bonita. Y la adaptación al cine de Mario Camus no le va a la zaga en calidad, con Paco Rabal y Alfredo Landa. Pero volvamos a Mendoza.
Fue en la universidad donde me zampé con mucho gusto 'La verdad sobre el caso Savolta' (1975) para hacer un trabajo sobre literatura española contemporánea. Y la novela me encantó. Por su interesante trama, por su astucia narrativa, por su poderoso lenguaje. Mendoza escribió este libro mientras trabajaba en Nueva York como traductor en la ONU. El éxito de esta obra le devolvió a Barcelona donde comenzó una interesante trayectoria narrativa y teatral.


Hay que decir que entre su obra hay libros de grandísima calidad ('La verdad sobre el caso Savolta', 'Una comedia ligera' -brutalmente graciosa y cruel- y, especialmente, 'La ciudad de los prodigios'), obras de carácter humorístico "más ligeras" pero también con pedigrí (la trilogía del loco sin nombre: 'El misterio de la cripta embrujada', 'El laberinto de las aceitunas' y 'La aventura del tocador de señoras'; 'Sin noticias de Gurb', 'El asombroso viaje de Pomponio Flato') y otras obras menores y algunas hasta bastante grises ('La isla inaudita', 'El año del diluvio, etc.). También ha cultivado el teatro, el ensayo y la columna periodística.
Algo que recomiendo a las personas que no hayan leído a Eduardo Mendoza y que se pongan a ello es que se fijen en los nombres de los personajes. Son curiosísimos, casi de chiste, como sacados de un tebeo de Francisco Ibáñez, creador de 'Mortadelo y Filemón'. Y que degusten el humor fino a la vez que sádico del autor, a menudo no deja títere con cabeza. Y, por supuesto, la maravillosa capacidad de amasar el lenguaje, da gusto leer a este escritor que, sin abusar del remilgo, ofrece una literatura de muchos quilates.
Hay que recordar que en muchos casos la novela premiada es de las peores de la obra de sus respectivos autores, algunos consagrados. Cito algunos casos: Juan Marsé ('La muchacha de las bragas de oro', 1979), Mario Vargas Llosa ('Lituma en los Andes, 1993), Juan Manuel de Prada (La tempestad, 1997), Alfredo Bryce Echenique ('El huerto de mi amada', 2002). Puede que el carácter ultracomercial del premio les haga rebajar la "intensidad literaria" o su compromiso poético y estilístico en su escritura en favor de una novela más accesible al público mayoritario. Puede ser. Recordando de memoria puede que 'El jinete polaco' (1991), de Antonio Muñoz Molina, sea uno de los mejores premios Planeta de los últimos años. Y ya ha llovido. Un libro narrativamente complejo que recomiendo con fervor, así como toda la obra de este autor jienense.
Pues nada, a esperar a que se publique 'Riña de gatos' para conocer cómo Eduardo Mendoza ha paseado su literatura por el Madrid de la primavera de 1936, cuando el ruido de sables comenzaba a oírse en cuarteles periféricos y antros de poder, y que no suponga otro libro más de sus "obras menores" y nos sorprenda con un novelón como los antes señalados. Felicidades, don Eduardo.

Web del escritor: www.eduardo-mendoza.com

domingo, 17 de octubre de 2010

Se quemó 'El internado'

El pasado miércoles 13 de octubre finalizó la emisión de la serie de TV 'El internado', que llevaba desde mayo de 2007 en la parrilla de Antena 3. Y para muchos de sus miles de fans, en especial esos adolescentes que tanto empatizan con los protagonistas de la serie o para los que seguían con curiosidad cómo desembocaría la enrevesada trama, se produjo una sensación de vacío en sus vidas. Parecerá algo exagerado, pero no lo es. El fenómeno fan crecido alrededor de 'El internado' es todo un acontecimiento televisivo y social que será analizado durante mucho tiempo y puesto como ejemplo de desarrollo de un proyecto tan completo. Y aplaudirá a sus creadores Daniel Écija, Juan Carlos Cueto, Rocío Martínez-Llano y Laura Belloso por su perspectiva y valentía, por levantar un producto muy alejado de las exitosas comedias de barrio que pueblan el panorama de la ficción nacional.
La historia del elitista colegio La Laguna Negra supone el primer caso en España de interacción entre internet y la televisión como canales de comunicación de un producto de ficción. Lo que hace un tiempo sucedió con la serie americana 'Perdidos (Lost)' en EE.UU. -y que luego se extendió por todo el mundo- se ha repetido en España durante estos años con 'El internado' (sin entrar a comparar las series, la media de edad de los espectadores y otras características de ambos productos). Tras la emisión de los capítulos en televisión (y en el sitio web de la cadena) los miles de fans se enzarzaban en incontables discusiones sobre las tramas, los personajes, los actores y todos los aspectos que rodeaban a la producción de Antena 3 y Globomedia. Son muchos los foros, blogs y páginas dedicados a 'El internado', se puede encontrar todo lo imaginable sobre esta serie en la red... Internet y la televisión, ese nuevo enemigo de la vieja caja tonta que más que restar (como dicen los agoreros, aunque algo de razón tienen) complementa lo emitido en esta. Y esto es lo que hace muy reseñable el "Fenómeno Internado", los espectadores de la serie han contribuido con sus aportaciones, comentarios, discusiones a profundizar y enriquecer las tramas de los guionistas, llegando a extremos conspiranoicos y rocambolescos realmente imaginativos. Podríamos decir que ha sido una "serie 2.0". Tanto es así que los guionistas han confirmado que más de una vez han utilizado historias leídas en la red para potenciar sus tramas (se agradece la conficencia, amigos).

Pero como otras tantas series de televisión 'El internado' ha muerto de éxito y no de la mejor manera, o quizá de la forma que se merecía por su desarrollo durante tantos capítulos (recuerdo el triste final que han tenido otras dos recientes célebres series españolas como 'El comisario' o 'Los hombres de Paco', cuya larguísima duración las condujo a ninguna parte). De las siete temporadas que ha durado en emisión quizá le han sobrado dos o tres. Poco a poco se han ido descolgando actores del reparto, por sentirse quemados por la extensión de su personaje o por tener en el horizonte nuevos retos profesionales. Así han sido los casos de Luis Merlo (o Héctor de la Vega, que en la últimas temporadas casi no ha aparecido y ha permanecido "vivo" en la historia de manera casi irrisoria), Ana de Armas (dejó la serie y los guionistas asesinaron a su personaje, Carolina, creándoles enormes dolores de cabeza para el resto de la producción) o Carlos Leal (que encarnaba al "malo malísimo" y fue enviado a un manicomio en un ardid muy pobre al abandonar la serie el actor. Creo que 'El internado' nunca se recuperó de la marcha de Jacques Noiret, el personaje que interpretaba con maestría Leal). Y hay muchos más casos que los guionistas han quitado de en medio de manera algo chusca en algunos casos... Y para rellenar esos huecos han incorporado a nuevos personajes que han sido bastante "pegotes" (por ejemplo el de la policía Alicia, encarnado por la fantástica actriz Cristina Marcos, su personaje ha dado muchos tumbos, fue al internado a investigar unas desapariciones y luego esa trama se olvidó...).

La traca final. La séptima temporada me ha decepcionado muchísimo, siento decirlo. Los responsables de la serie y guionistas han desperdiciado mucho de lo bueno realizado hasta el momento y han resuelto la papeleta con tramas de brocha gorda y argumentos pueriles y muy mal planteados. El gran error: la cuarentena y el ejército alrededor del internado.
Desde el principio la serie ha querido "contentar" al gran público (niños, adolescentes, jóvenes y adultos, qué equilibrio tan difícil) dando una ración de secuencias para cada uno en cada capítulo. Pero creo que los guionistas se han centrado en los más pequeños y en los adolescentes para rematar la producción, planteando argumentos inverosímiles y soluciones facilonas. Si no es difícil explicar lo ocurrido en la última temporada.
En la escritura ficción hay algo que se llaman "licencias narrativas" (distorsionar de la realidad con fines artísticos). Pero aquí se han pasado cuatro pueblos metiendo al ejército como un elefante en una cacharrería... Comienzo:
- El coronel Araujo, al mando del operativo que rodea el internado, tiene que rondar en la historia los 90 años. Es uno de los nazis y el final de la II Guerra Mundial (cuando se escaparon de Alemania y vivieron en otros países con otras identidades) fue en 1945... Ni el actor los aparenta (Joan Massotkleiner, nacido en 1955) ni un militar está en activo a esa edad (antes de los 60 ya están en la reserva). Con lo fácil que hubiera sido poner a su hijo, por ejemplo... Y pocas veces se ha visto a un mando de tan alta graduación como un coronel en una operación de campo de ese pelaje. Vamos, hombre...
- El ejército siembra todo el perímetro del internado de minas anti-persona (prohibidas desde 1997 por el Tratado de Otawa). La acción desarrolla en 2007-2008. Qué dirá la ministra Chacón al respecto...
- Que nadie haya dado la voz de alarma por la cuarentena (los padres de los alumnos o el mismo repartidor de esa empresa de transporte que tanto se publicita y que en cada capítulo lleva un paquetito a los militares) tiene tela marinera...
- Esta la paso, pero que sea Rebeca la que mande detener a los nazis... Y que luego sea la Policía Nacional la que se los lleve (cuando tendría que ser la Policía Militar, al menos con Araujo, la que le arreste y luego le someta a un juicio militar). Pero esta, como he dicho, la paso...
- Y tampoco voy a hablar de la ligereza con que circula el uranio entre las manos de los personajes, como si fuera un bote de leche condensada, pero ahí queda...
Y sobre las relaciones y tramas entre los personajes:
- Cómo han mantenido "vivo" a Héctor (Luis Merlo) ha sido de chiste, en el final estaba escrito que se tenía que encontrar con su hermana y así ha sido cuele o no lo de su supuesta muerte, su supervivencia en los pasadizos destruidos y demás.
- El rol de Amaia (Nani Jiménez) o fue cambiado en los últimos capítulos o todo el rollazo de su violador ha sido una historia para alargar la narración (como que su abuela y amiguitos no habrían dado "matarile" antes a Curro...)
- La relación amorosa entre Iván (Yon González) y Julia (Blanca Suárez) ha llegado a la exasperación, dando vueltas a lo mismo durante muchos capítulos para acabar donde todos sabíamos. Eso sí, crueldad y mala baba por arrobas, de eso que no falte.
- Entre muchas de las tramas que han quedado sin explicación (o yo no me enterado) hay una que me intriga especialmente y es qué había en Grecia tan importante para referirse a este país durante gran parte de la serie... Es que todo lo que rodea a Ottox, la empresa farmacéutica controlada por los nazis, ha tenido guasa...
Buf... Lo dejo, podría escribir páginas y páginas sobre tantas cosas de esta serie que no me encajan. Y repito, tolero ciertas "licencias narrativas" pero creo que se les ha ido de las manos... Métanse en cualquier foro sobre la serie y verán de que les hablo, queridos lectores.

Para finalizar, siento en el banquillo del tribunal a la serie y dictamino:
Lo mejor: la valentía para desarrollar una producción de este tipo (en la que no creyó, por ejemplo, Telecinco). El descubrimiento de ciertos actores jóvenes con mucho futuro (Yon González, Martiño Rivas, Elena Furiase, Marta Torné y, especialmente, Blanca Suárez), la popularidad adquirida por otros con ciertas tablas (Irene Montalá, Ismael Martínez, Raúl Fernández, Javier Ríos o el gran Carlos Leal) y la consolidación televisiva de grandes veteranos de la interpretación (Luis Merlo, Cristina Marcos, Natalia Millán, Amparo Baró, por citar algunos). El acabado técnico de la serie, bastante notable para lo que se hace en España. El "aporte histórico y cultural" sobre la II Guerra Mundial y la (buena) vida que se dieron muchos altos cargos militares del ejército de Hitler tras la caída del Tercer Reich en países como España, donde se hizo la vista gorda con estos criminales por parte del régimen franquista.
Lo menos bueno: el alargamiento excesivo de ciertas tramas y situaciones, con giros innecesarios y hasta cargantes, que tanto daño han hecho a la serie. Momentos ciertamente pueriles en el desarrollo de un argumento bastante serio (la historieta en cada capítulo de las dos niñas sobraba casi siempre). 'Los archivos secretos del internado', espacios de pocos minutos hechos con la simple finalidad de rellenar tiempo antes de comenzar los capítulos y que han metido en un callejón sin salida a los guionistas. Un final tan fantasioso, retorcido e inverosímil que no se lo creen ni los que lo han escrito (y que ha sido merecidamente criticado en la red por los fans de la serie).

Y precisamente porque la serie me gustó desde el principio y creí en ella como un producto de ficción más que notable me siento muy defraudado por la deriva final. Alargaron tanto la historia que se acabó quemando, como el propio edificio del internado (que es realmente el Edificio Ruiz Giménez, en el Campus de La Berzosa de la Universidad de Nebrija). Ni todo el agua de la Laguna Negra podrá apagar el mal sabor de boca que me ha dejado. Adiós, amiguitos del jersey azul y pantalón/falda gris. Sed felices y no os desveléis mucho por la noche, al final todo ha podido ser un mal sueño de uno de los protagonistas...